martes, 1 de diciembre de 2015

Calendario Diciembre 2015


miércoles, 18 de noviembre de 2015

Leccion 322


Tan solo puedo renunciar a lo que nunca fue real.


Para comprender esta hermosa leccion, unas palabras de Jeff Foster.


“El dolor es la pérdida de tu sueño acerca de un futuro que de todos modos nunca iba a suceder”.
Estas son palabras sumamente profundas acerca de algo tan trascendentalmente humano y universal, algo que todos hemos experimentado, y que posiblemente experimentemos de nuevo, si es que todavía no nos hemos adormecido ante la vida.
Cuando un ser querido se va, o cuando se sabe de algún diagnóstico inesperado, o cuando alguna relación llega a su fin, o cuando experimentamos alguna clase de shock profundo o pérdida, existe la posibilidad de que se dé un “súbito despertar” de nuestro sueño, provocado por ese querido viejo amigo familiar: el duelo. “¡Esto no estaba entre mis planes!”, pensamos para nuestros adentros. Parece que la vida ha resultado “mal” de alguna manera, que el universo ha perdido su rumbo, que “mi vida” tal vez haya terminado y que mi recuperación sea imposible.
¿Te suena familiar?
Pero, ¿qué es lo que realmente ha sucedido, amigos, sino la pérdida de un sueño? ¿Qué es lo que realmente ha muerto, sino nuestros planes aparentemente sólidos acerca del futuro? Hemos soñado con caminar hacia el atardecer tomados de la mano, hemos soñado con todas esas cosas que íbamos a hacer juntos, con toda la diversión que íbamos a tener, con todos esos logros que íbamos a alcanzar. Hemos vivido demasiado tiempo con estos sueños, con esos planes, con esas expectativas y hemos olvidado que eran sólo sueños a los que nos estábamos aferrando y los habíamos considerado como la realidad de “mi vida”. Ahora que el sueño se ha desmoronado, ¿qué es lo que queda?
Pero esas películas futuristas “nunca iban a pasar, de cualquier modo”. No es que nuestros planes fueran a hacerse realidad y después se arruinaron debido a nuestra falta de competencia o por nuestra mala suerte; es que nunca iban a llegar a suceder. (¿Por qué? Porque no. Esa es la realidad, por mucho que nos guste discutirlo.) Esto establece una gran diferencia. Esta es la diferencia entre la desesperación, el sufrimiento profundo y la total liberación. Es la diferencia entre una pérdida irreparable de algo que era “mío”, y el darme cuenta que aquello que era “mío” nunca fue mío realmente.
Yendo más profundo, vemos dentro de la experiencia de la pérdida, nuestra propia identidad amenazada. Cuando el “padre” muere ¿que le pasa a mi identidad como “hijo”? Cuando mi prometida me deja, y yo me he identificado como “novio” por mucho tiempo, ¿quién diablos soy? Cuando algún diagnóstico parece evitar que yo sea un “atleta” o “doctor” o “cantante”, incluso un “buscador”, y eso es lo único que yo concebía para mí, es como la muerte. La muerte de esa imagen acerca de mí mismo. Literalmente estamos sufriendo por nuestras propias identidades perdidas, imágenes perdidas. Se siente como si estuviéramos en duelo por algo o alguien “allá afuera”, pero en realidad, la muerte es mucho más cercana, mucho más íntima.
Y la invitación de la vida es: ¡Quédate con esa muerte interior! Quédate con todo ese desastre, como digo a menudo. No hagas ni un sólo movimiento fuera de esta experiencia presente. Podría haber oro escondido ahí mismo, y nunca lo sabrás si tratas de huir. Mantente cerca de esa pena, de ese dolor universal de la pérdida para que no se cristalice como amargura o depresión, en una creencia acerca de lo conflictivo que es el mundo, de lo cruel que es la vida, en una historia insoportable acerca de “mi terrible pérdida” que llevarás contigo por el resto de tus días. ¡No tiene porqué ser de esa manera!
La vida en sí misma no es cruel ya que la vida es TODO. Es la pérdida de nuestros sueños lo que se siente “cruel” en primera instancia. Pero incluida en esa pérdida, hay una invitación secreta: despertar de todos los sueños. Contemplar la perfección inherente en todas las cosas, en todos los movimientos de la vida, no como un concepto o una creencia inflada, sino como una realidad viva. Contemplar que la vida en sí misma nunca se equivoca, ya que no hay ninguna meta que perder, y que incluso esa intensa pena que sentimos es un movimiento de amor, aunque en ese momento no se sienta así. Es debido al gran amor que le tenemos a la vida y a los demás que sentimos todo tan intensamente. Y somos lo suficientemente vastos como para contenerlo todo: la felicidad y el dolor, la alegría y la pena, los planes y la destrucción de los mismos. Lo que somos no se descompone, lo que somos nunca se pierde, sólo nuestros sueños, sólo nuestras inocentes esperanzas.
Y así, cada pérdida es una pequeña invitación a despertar, a dejar de lado los sueños que de todos modos nunca iban a cumplirse, y a ver la vida como realmente es. Al principio luce como sufrimiento y depresión, pero es realmente una especie de compasión cósmica de la cual la mente no tiene ninguna esperanza de entendimiento.
Justo en el corazón de cada experiencia de pérdida está el júbilo de dejar ir. Es cuestión de saber en dónde buscar.
- Jeff Foster

lunes, 2 de noviembre de 2015

Sobre los Milagros


     Entender que son los Milagros es un proceso que todos pasamos cuando somo estudiantes del Curso de Milagros. A que se refiere cuando hablamos de milagros?

Los Milagros no se refieren a hechos sobrenaturales, a grandes hazañas ni nada fuera de la normalidad. 
Tienen mas que ver con "MIRAR". Y etimologicamente viene de la palabra latina miraculum, asociado a la accion de mirar los diferentes fenomenos astronomicos como eclipses, estaciones del año.
Es que si vamos a estudiar el Curso, debemos saber, en algun momento, que se trata de un entrenamiento mental para cambiar la manera en la que veo, como lo indica la introduccion a las lecciones.
El Milagro del que hablamos, es, entonces, un CAMBIO EN LA PERCEPCION.
Es un cambio en la mentalidad, es mirar con Amor, solo con amor.
Y porque es importante cambiar la manera que tengo de mirar las cosas, mi vida y mi mundo?
Sera que tenemos una manera equivocada de ver, y es justamente eso lo que nos hace sufrir.
Sufrimos porque tenemos una manera equivocada de ver, vemos a traves de nuestros miedos, nuestras creencias, mandatos, nuestra personalidad.
Vemos a traves de una identidad que creemos SEPARADA, y vemos distorsiones sin saberlo.
Distorsiones que nos dan miedo, angustia, temor, ira. Nos convencemos que tenemos un proposito personal, y planteamos una lucha de intereses, una competencia entre "yo" y todo lo "no yo".

Podemos entrenar esta manera de ver y tener una Vision Unificada. lo que mas adelante llamaremos Expiacion. Ver mas alla de las apariencias, ver desde el "uno", desde la Mente de Dios, desde la conciencia de unidad.

No veo un otro, me veo en el otro.
No defiendo mis entereses a pesar del de los demas, me uno a un proposito superior.
Limpio mi vision personal y la acerco lo mas posible a la Vision de Dios.

El Milagro re-interpreta lo que vemos, siempre que lo pidamos. Para eso debemos darnos cuenta en principio que ya tenemos una postura tomada acerca de algo.... y para eso debemos volvernos humildes y honestos. Dos cualidades bastante requeridas para cualquier persona que siga un camino de autoconocimiento.

Quien es el que me ayuda a TRANSFORMAR LA PERCEPCION?
El Espiritu Santo, esa parte elevada dentro nuestro que nos ayuda, asiste, nos libera del miedo.
Le entregamos nuestra manera de ver y le pedimos la Suya.
Para entregarle esa manera de ver que me esta haciendo sufrir tengo que verla y reconocerla.
Y sobre todo querer sanarla, liberarla, dejar de darle credito....
Y poder pensar en la Posibilidad de "otra Posibilidad"....

El Curso es simple.
Pero entregar nuestro punto de vista nos puede llevar muucho tiempo.
Creer que puedo no tener razon... quien quiere?
Podemos llevar toda una vida aferrados a una idea que nos hiere, nos lastima.

Podemos elegir sufrir, y quedarnos largo tiempo en ese estado, para que un dia digamos basta, cansados hasta el hartazgo  y elijamos otra cosa, y pidamos un Milagro.
Claro, hay que experimentarlo, vivenciarlo, y eso es solo para valientes que se deciden, que estan a veces en el piso y sin fuerzas y deciden pedir otro tipo de Ayuda y piden un Milagro.
Y vos, que Milagros has experimentado?






lunes, 8 de junio de 2015

miércoles, 1 de abril de 2015

Calendario Abril 2015


El mensaje de la crucifixion

Las lecciones del amor

Capítulo 6
LAS LECCIONES DEL AMOR

Introducción
1. La relación que existe entre la ira y el ataque es obvia, pero la relación que existe entre la ira y el miedo no es siempre tan evi­dente. 2La ira siempre entraña la proyección de la separación, lo cual tenemos que aceptar, en última instancia, como nuestra pro­pia responsabilidad, en vez de culpar a otros por ello. 3No te puedes enfadar a no ser que creas que has sido atacado, que está justificado contraatacar y que no eres responsable de ello en absoluto. 4Dadas estas tres premisas completamente irracionales, se tiene que llegar a la conclusión, igualmente irracional, de que un hermano merece ataque en vez de amor. 5¿Qué se puede espe­rar de premisas dementes; sino conclusiones dementes? 6La manera de desvanecer una conclusión demente es analizando la cordura de las premisas sobre las que descansa. 7Tú no puedes ser atacado, el ataque no tiene justificación y tú eres responsable de lo que crees.
2. Se te ha pedido que me tomes como modelo para tu aprendi­zaje, ya que un ejemplo extremo es un recurso de aprendizaje sumamente útil. 2Todo el mundo enseña, y enseña continuamente. 3Asumes inevitablemente esta responsabilidad en el momento en que aceptas cualquier premisa, y nadie puede organizar su vida sin un sistema de creencias. 4Una vez que has desarrollado un sistema de pensamiento, sea cual fuere su clase, riges tu vida de acuerdo con él y lo enseñas. 5Tu capacidad para ser fiel a un sistema de pensamiento podrá estar mal situada, pero aun así es una forma de fe y se puede canalizar en otra dirección.

I. El mensaje de la crucifixión
1. Para los efectos del aprendizaje, examinemos de nuevo la cruci­fixión. 2No hice hincapié en ella anteriormente debido a las temi­bles connotaciones que quizá tengas asociadas con ella. 3Lo único que se ha subrayado hasta ahora es que no fue una forma de castigo. 4No obstante, no se puede explicar nada utilizando exclu­sivamente términos negativos. 5Existe una interpretación cons­tructiva de la crucifixión que está totalmente desprovista de miedo y que, por lo tanto, si se entiende debidamente, es total­mente benévola en cuanto a lo que enseña.
2. La crucifixión no es más que un ejemplo extremo. 2Su valor, al igual que el valor de cualquier otro recurso de enseñanza, reside únicamente en la clase de aprendizaje que facilitar 3Se puede entender -y se ha entendido- incorrectamente. 4Ello se debe úni­camente al hecho de que los temerosos tienden a percibir con miedo. 5Ya te dije que siempre puedes recurrir a mí para compar­tir mi decisión, y de ese modo hacerla más firme. 6Te dije también que la crucifixión fue la última jornada inútil que la Filiación tuvo que emprender, y que para todo aquel que la entienda representa la manera de liberarse del miedo. 7Aunque antes sólo hice hinca­pié en la resurrección, no aclaré entonces el propósito de la cruci­fixión y la manera en que ésta, de hecho, condujo a la resurrec­ción. 8Ese propósito, no obstante, tiene una aportación muy concreta que hacer. a tu propia vida, y si lo examinas sin miedo, te ayudará a comprender tu propio papel como maestro.
3. Es probable que hayas estado reaccionando durante muchos años como si te estuviesen crucificando. 2Ésta es una marcada tendencia de los que creen estar separados, que siempre se nie­gan a examinar lo que se han hecho a sí mismos. 3La proyección implica ira, la ira alienta la agresión y la agresión fomenta el miedo. 4El verdadero significado de la crucifixión radica en la aparente intensidad de la agresión cometida por algunos de los Hijos de Dios contra otro. 5Esto, por supuesto, es imposible, y se tiene que entender cabalmente que esimposible. 6De lo contrario, yo no puedo servir de modelo para el aprendizaje.
4. En última instancia, sólo el cuerpo puede ser agredido. 2No cabe duda de que un cuerpo puede agredir a otro, y puede incluso destruirlo. 3Sin embargo, si la destrucción en sí es imposi­ble, cualquier cosa que pueda ser destruida no es real. 4Su des­trucción, por lo tanto, no justifica tu ira. 5En la medida en que creas que la justifica, estarás aceptando premisas falsas y enseñán­doselas a otros. 6El mensaje de la crucifixión fue precisamente enseñar que no es necesario percibir ninguna forma de ataque en la persecución, pues no puedes serperseguido. 7Si reaccionas con ira, tienes que estar equiparándote con lo destructible, y, por lo tanto, viéndote a ti mismo de forma demente.
5. He dejado perfectamente claro que soy como tú y que tú eres como yo, pero nuestra igualdad fundamental sólo puede demos­trarse mediante una decisión conjunta. 2Eres libre, si así lo eliges, de percibirte a ti mismo como si te estuvieran persiguiendo. 3Mas cuando eliges reaccionar de esa manera, deberías recordar que yo fui perseguido de acuerdo con el pensar del mundo, y que no compartí esa interpretación. 4Y puesto que no la compartí, no la reforcé. 5Ofrecí, consecuentemente, una interpretación diferente del ataque, que deseo compartir contigo. 6Si la crees, me ayuda­rás a enseñarla.
6. Como ya dije anteriormente: "Lo que enseñes es lo que apren­derás". 2Si reaccionas como si te estuvieran persiguiendo, estarás enseñando persecución. 3No es ésta la lección que el Hijo de Dios debe enseñar si es que ha de alcanzar su propia salvación. 4Enseña más bien tu perfecta inmunidad, que es la verdad acerca de ti, y date cuenta de que no puede ser atacada. 5No trates de protegerla, pues, de lo contrario, creerás que es susceptible de ser atacada. 6No se te pide ser crucificado, lo cual fue parte de lo que yo aporté como maestro. 7Se te pide únicamente que sigas mi ejemplo cuando te asalten tentaciones mucho menos extremas de percibir falsamente, y que no las aceptes como falsas justificacio­nes para desatar tu ira. 8No puede haber justificación para lo injustificable. 9No creas que la hay, ni enseñes que la hay. 10Recuerda siempre que enseñas lo que crees. 11Cree lo mismo que yo, y llegaremos a ser maestros de igual calibre.
7. Tu resurrección es tu redespertar. 2Yo soy el modelo del renaci­miento, pero el renacimiento en sí no es más que el despuntar en la mente de lo que ya se encuentra en ella. 3Dios Mismo lo puso allí, y, por lo tanto, es cierto para siempre. 4Yo creí en ello, y, por consiguiente, lo acepté como la verdad. 5Ayúdame a enseñárselo a nuestros hermanos en nombre del Reino de Dios, pero cree pri­mero que es verdad, pues, de lo contrario, enseñarás mal. 6Mis hermanos se quedaron dormidos durante la supuesta "agonía del huerto", pero yo no pude haberme indignado con ellos porque sabía que no podía ser abandonado.
8. Lamento cuando mis hermanos no comparten mi decisión de oír solamente una Voz, pues eso los debilita como maestros y como alumnos. 2Con todo, sé que no pueden realmente traicio­narse a sí mismos ni traicionarme a mí, y que sobre ellos es donde todavía tengo que edificar mi iglesia. 3No hay ninguna otra alter­nativa al respecto porque únicamente tú puedes ser la roca de la iglesia de Dios. 4Állí donde hay un altar hay una iglesia, y la pre­sencia del altar es lo que hace que la iglesia sea santa. 5La iglesia que no inspira amor, tiene un altar oculto que no está sirviendo al propósito para el que Dios lo destinó. 6Tengo que edificar Su igle­sia sobre ti porque quienes me aceptan como modelo son literal­mente mis discípulos. 7Los discípulos son seguidores, y  si el modelo que siguen ha elegido evitarles dolor en relación con todo, serían ciertamente insensatos si no lo siguiesen.
9. Elegí, por tu bien y por el mío, demostrar que el ataque más atroz, a juicio del ego, es irrelevante. 2Tal como el mundo juzga estas cosas, mas no como Dios sabe que son, fui traicionado, aban­donado, golpeado, atormentado y, finalmente, asesinado. 3Está claro que ello se debió únicamente a las proyecciones de otros sobre mí, ya que yo no le había hecho daño a nadie y había curado a muchos.
10. Seguimos gozando de perfecta igualdad como alumnos, aun­que no es necesario que tengamos las mismas experiencias. 2El Espíritu Santo se regocija cuando puedes aprender de las mías y valerte de ellas para volver a despertar. 3Ése es su único propó­sito y ésa es la única manera en que yo puedo ser percibido como el camino, la verdad y la vida. 4Oír una sola voz nunca implica sacrificio. 4Por el contrario, si eres capaz de oír al Espíritu Santo en otros, puedes aprender de sus experiencias y beneficiarte de ellas sin tener que experimentarlas directamente tú mismo. 6Eso se debe a que el Espíritu Santo es uno, y todo aquel que le escucha es conducido inevitablemente a demostrar Su camino para todos.
11. Nadie te está persiguiendo, del mismo modo en que nadie me persiguió a mí. 2No se te pide que repitas mis experiencias, pues el Espíritu Santo, a Quien compartimos, hace que eso sea innecesa­rio. 3Para valerte de mis experiencias de manera constructiva, no obstante, tienes aún que seguir mi ejemplo con respecto a cómo percibirlas. 4Mis hermanos, que son también tus hermanos, están constantemente justificando lo injustificable. 5La única lección que tengo que enseñar, puesto que la aprendí, es que ninguna percep­ción que esté en desacuerdo con el juicio del Espíritu Santo está jamás justificada. 6Mi función consistió en mostrar que esto es ver­dad en un caso extremo, simplemente para que pudiese servir como un instrumento de enseñanza ejemplar para aquellos que, en situaciones no tan extremas, sienten la tentación de abandonarse a la ira y al ataque. 7Mi voluntad, junto con la de Dios, es que ninguno de Sus Hijos sufra.
12. La crucifixión no puede ser compartida porque es el símbolo de la proyección, pero la resurrección es el símbolo del compar­tir, ya que para que la Filiación pueda conocer su plenitud, es necesario que cada uno de los Hijos de Dios experimente un re­despertar. 2Sólo esto es conocimiento.
13. El mensaje de la crucifixión es inequívoco:

2Enseña solamente amor, pues eso es lo que eres.

14. Si interpretas la crucifixión de cualquier otra forma, la estarás usando como un arma de ataque en vez de como la llamada a la paz para la que se concibió. 2Con frecuencia, los Apóstoles la interpretaron erróneamente, por la misma razón que otros lo hacen. 3Su propio amor imperfecto les hizo ser vulnerables a la proyección, y, como resultado de su propio miedo, hablaron de la "ira de Dios" .como el arma de represalia de Éste. 4No pudieron hablar de la crucifixión enteramente sin ira porque sus propios sentimientos de culpabilidad habían hecho que se sintiesen indig­nados.
15. Éstos son algunos de los ejemplos de pensamiento tergiver­sado del Nuevo Testamento, si bien su evangelio es, en realidad, únicamente el mensaje del amor. 2Si los Apóstoles no se hubieran sentido culpables, nunca me habrían podido atribuir expresiones tales como: "No he venido a sembrar paz, sino espadas". 3Esto está en clara oposición a todas mis enseñanzas. 4De haberme entendido realmente, no podrían haber descrito tampoco mi reacción a Judas como lo hicieron. 5Yo no pude haber dicho: "¿Traicionas al Hijo del Hombre con un beso?" a no ser que hubiese creído en la traición. 6El mensaje de la crucifixión fue precisamente que yo no creía en la traición. 7El "castigo" que se dijo infligí a Judas fue un error similar. 8Judas era mi hermano y un Hijo de Dios, tan miembro de la Filiación como yo.9¿Cómo iba a condenarlo cuando estaba listo para probar que condenar es imposible?
16. Cuando leas las enseñanzas de los Apóstoles, recuerda que les dije que había muchas cosas que ellos no entenderían hasta más tarde porque en aquel entonces aún no estaban completamente listos para seguirme. 2No quiero que dejes que se infiltre ningún vestigio de miedo en el sistema de pensamiento hacia el que te estoy guiando. 3No ando en busca de mártires sino de maestros. 4Nadie es castigado por sus pecados, y los Hijos de Dios no son pecadores. 5Cualquier concepto de castigo significa que estás proyectando la responsabilidad de la culpa sobre otro, y ello refuerza la idea de que está justificado culpar. 6El resultado es una lección acerca de cómo culpar, pues todo comportamiento enseña las creencias que lo motivan. 7La crucifixión fue el resul­tado de dos sistemas de pensamiento claramente opuestos entre sí: el símbolo perfecto del "conflicto" entre el ego y el Hijo de Dios. 8Este conflicto parece ser igualmente real ahora, y lo que enseña tiene que aprenderse ahora tal como se tuvo que aprender entonces.
17. Yo no necesito gratitud, pero tú necesitas desarrollar tu mer­mada capacidad de estar agradecido, o no podrás apreciar a Dios. 2Él no necesita que lo aprecies, pero tú sí. 3No se puede amar lo que no se aprecia, pues el miedo hace que sea imposible apreciar nada. 4Cuando tienes miedo de lo que eres no lo apre­cias, y, por lo tanto, lo rechazas. 5Como resultado de ello, enseñas rechazo.
18. El poder de los Hijos de Dios está presente todo el tiempo porque fueron creados para ser creadores. 2La influencia que ejercen unos sobre otros es ilimitada, y tiene que usarse para su salvación conjunta. 3Cada uno de ellos tiene que aprender a ense­ñar que ninguna forma de rechazo tiene sentido. 4La separación es la noción del rechazo. 5Mientras sigas enseñando esto lo segui­rás creyendo. 6No es así como Dios piensa, y tú tienes que pensar como Él si es que has de volver a conocerlo.
19. Recuerda que el Espíritu Santo es el vínculo de comunicación entre Dios el Padre y Sus Hijos separados. Si escuchases Su Voz sabrías que tú no puedes herir ni ser herido, y que son muchos los que necesitan tu bendición para poder oír esto por sí mismos. 3Cuando sólo percibas esa necesidad en ellos, y no respondas a ninguna otra, habrás aprendido de mí y estarás tan deseoso de compartir lo que has aprendido como lo estoy yo.