lunes, 15 de diciembre de 2014

Tiempo de Navidad

Tiempo de Navidad... Tiempo de renacer, por Gabriel Molnar
Tomado de Feliz porque si

Es tiempo de Navidad … de volver a nacer en una inocencia que nos ha acompañado mas allá del tiempo.

Tiempo de volver a elegir … de decisiones que invitan a un mundo nuevo, el mundo de la verdad que habita en mi corazón y que ahora comienza a despertar.

Esta idea de “volver a nacer” expresa el hecho de “tomar otra decisión”. Al elegir vernos a través de los ojos de Jesús renacemos al haber despertado a la Verdad de que Dios es nuestra Fuente y no el ego. Cambiar al ego como maestro para aceptar a Jesús es, expresado emotivamente en el simbolismo de la Navidad.

Todo allí afuera son símbolos, que hora podemos reinterpetar desde una perspectiva paciente y amorosa. Los símbolos son solo eso … representaciones … y no son lo importante … sino lo que nosotros hacemos con ellos … nuestra interpretación de ellos es lo verdaderamente importante.

“El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la oscuridad. No la veas como algo que se encuentra fuera de ti, sino como algo que refulge en el Cielo interno, y acéptala como la señal de que la hora de Cristo ha llegado. Cristo llega sin exigir nada. No le exige a nadie ningún tipo de sacrificio. En Su Presencia la idea de sacrificio deja de tener significado, pues Él es el Anfitrión de Dios.” (T-15.XI.2)

Una luz en el camino … la paz es el camino … ahora mi voluntad es que esa luz sea mi guía. En la obscuridad del mudo del caos … mi inocencia me guía … mi visión es ahora la de la Unidad.

La Navidad es el Tiempo de Cristo … el instante santo … un instante fuera del tiempo donde el hijo de Dios recuerda su verdadera identidad. Este es el regalo de Navidad que Jesús nos hace … un regalo de un amor perfecto … celebremos el tiempo de Cristo … una Navidad verdadera … dando ese regalo de amor a todos y de todo corazón.

“No permitas que la desesperanza opaque la alegría de la Navidad, pues la hora de Cristo no tiene sentido si no va acompañada de alegría.” (T-15.XI.8)

Cada vez que tenemos un pensamiento de exclusión del Amor, de condenación -en virtud de nuestro enojo- o de especialismo -en la creencia de que alguien debe cubrir nuestras necesidades- o en todo aquel donde comparamos y buscamos ver diferencias entre el uno y el otro, recordemos que si en verdad queremos que nazca “el Cristo en mi”, entonces tenemos que aprender a ver la presencia del Hijo de Dios en Todos … sin excepción. Es tiempo de Unidad … de una absoluta inclusión en el amor. Nadie queda fuera del Abrazo. Nadie queda afuera de la aceptación profunda de la presencia del Amor.

“En el silencio mi Ser renace. El Cristo despierta en mi mente porque la he vaciado de oscuridades. Así puedo escuchar una melodía de ángeles que me llaman a regresar. Hoy despierto en los amorosos brazos de mi amoroso Padre.” nos recuerda Paty Besada. En este tiempo, donde la verdad se hace presente, piensa en el regalo del eterno Amor de Dios y en lo que tu y tu hermano son en Verdad.

“En esta Navidad, en la que se celebra el nacimiento de la santidad en este mundo, únete a mí que me decidí en favor de la santidad en tu nombre.” (T-15.III.7)

En estos días … preparemos “nuestra casa” para recibir como anfitriones a la presencia de Cristo … la presencia de nuestra identidad verdadera en nuestra mente y en nuestro corazón.

“La Navidad es santa sólo si vienes al pesebre en silencio para contemplar la santidad al fin visible para ti”, escribió Helen Schucman en uno de sus poemas.

Es tiempo de Adviento … es tiempo de Paz … de Alegría … de Amor … es tiempo de Esperanza.

Es tiempo de inocencia … es tiempo de Unidad.

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