jueves, 6 de noviembre de 2014

Mas alla de todo simbolo y La callada respuesta

3 DE NOVIEMBRE
III. Más allá de todo símbolo
1. El poder no puede oponerse a nada. 2Pues ello lo debilitaría, y la idea de un poder debilitado es una contradicción intrínseca. 3Una fuerza débil es algo que no tiene sentido, y si el poder se utiliza con el propósito de debilitar, se está utilizando para limi­tar. 4Por lo tanto, no puede sino ser limitado y débil, ya que ése es su propósito. 5Para ser lo que es, el poder no puede tener opues­tos. 6Ninguna debilidad puede adentrarse en él sin convertirlo en algo que no es. 7Debilitar es limitar e imponer un opuesto que contradice al concepto que ataca.8Y ello añade al concepto algo que es ajeno a él, y lo hace ininteligible. 9¿Quién podría entender conceptos tan contradictorios como "un poder-débil" o "un amor­-odioso"?
2. Has decidido  hacer de tu hermano el símbolo de un "amor­-odioso", de un "poder-débil", pero sobre todo, de una "muerte­-viviente". 2Y así, él no significa nada para ti, pues representa algo que no tiene sentido. 3Representa un pensamiento que se com­pone de dos partes, en el que una de ellas anula la .otra. 4Sin embargo, la mitad que fue anulada contradice de inmediato a la otra, de modo que ambas desaparecen. 5Y ahora él no representa nada. 6Los símbolos que no representan otra cosa que ideas ine­xistentes no pueden sino representar la vacuidad y la nada. 7Sin embargo, la vacuidad y la nada no pueden ser una interferencia. 8Lo que puede interferir en la conciencia de la realidad es la creencia de que hay algo en ellas.
3. La imagen de tu hermano que ves no significa nada. 2No hay nada en ella que atacar o negar, amar u odiar, dotar de poder o considerar débil. 3La imagen ha sido completamente obliterada porque era el símbolo de una contradicción que anulaba al pen­samiento que representaba. 4Por lo tanto, la imagen no tiene causa en absoluto. 5¿Quién puede percibir efectos sin causa? 6¿Qué puede ser aquello que carece de causa, sino la nada? 7La imagen de tu hermano que tú ves jamás ha estado ahí ni jamás ha existido. 8Deja, pues, que el espacio vacío que ocupa se reconozca como vacante, y que el tiempo que se haya dedicado a verla se perciba como un tiempo desperdiciado en vano, un intervalo de tiempo en blanco.
4. Un espacio vacío que no se percibe ocupado, y un intervalo de tiempo que no se considere usado ni completamente empleado, se convierten en una silenciosa invitación a la verdad para que entre y se sienta como en su casa. 2No se puede hacer ningún preparativo que aumente el verdadero atractivo de esta invita­ción. 3Pues lo que se deja vacante Dios lo llena, y allí donde Él está tiene que morar la verdad. 4La creación es un poder que no se puede debilitar y que no tiene opuestos. 5Para esto no hay símbolos. 6Nada puede apuntar hacia lo que está más allá de la verdad, pues, ¿qué podría representar a lo que es más que todo? 7El verdadero des-hacimiento, no obstante, tiene que ser benévolo. 8Por lo tanto, la primera imagen que reemplaza a la tuya, es otra clase de imagen.
5. De la misma manera en que la nada no puede ser repre­sentada, tampoco existe un símbolo que represente a la totalidad. 2La realidad, en última instancia, sólo se puede conocer libre de cualquier forma, sin imágenes que la representen y sin ser vista. 3El perdón aún no se reconoce como un poder completamente exento de límites. 4Sin embargo, no fija ninguno de los límites que tú has decidido imponer. 5El perdón es el medio que repre­senta a la verdad temporalmente. 6Le permite al Espíritu Santo llevar a cabo un intercambio de imágenes, mientras los recursos de aprendizaje aún tengan sentido y el aprendizaje no haya con­cluido. 7Ningún recurso de aprendizaje es útil una vez que se alcanza el objetivo del aprendizaje, 8pues entonces deja de tener utilidad. 8Pero durante el aprendizaje se utiliza de una manera que ahora temes, pero que llegarás a amar.
6. La imagen de tu hermano que se te ha dado para que ocupe el lugar que tan recientemente dejaste desocupado y vacante no necesitará defensa de ninguna clase. 2Pues le darás una preferen­cia abrumadora. 3No te demorarás ni un instante en decidir que ésa es la única imagen de él que quieres. 4No representa concep­tos contradictorios, 5y aunque no es más que la mitad de la ima­gen y está incompleta, en sí misma es homogénea. 6La otra mitad de lo que representa sigue siendo desconocida, pero no se ha anulado. 7Y de este modo, Dios queda en libertad para dar el paso final. 8Para esto no necesitas imágenes ni recursos de enseñanza. 9Y lo que en última instancia habrá de ocupar el lugar de todo recurso de enseñanza, sencillamente será.
7. El perdón se desvanece y los símbolos caen en el olvido, y nada que los ojos jamás hayan visto o los oídos escuchado queda ahí para ser percibido. 2Un Poder completamente ilimitado ha venido, no a destruir, sino a recibir lo Suyo. 3Con respecto a tu función, no hay opciones entre las que elegir en ninguna parte. 4La opción que temes perder, nunca la tuviste. 5Sin embargo, eso es lo único que parece ser un obstáculo para el poder ilimitado y los pensamientos homogéneos, los cuales gozan de plenitud y felicidad y no tienen opuestos.6No conoces la paz del poder que no se opone a nada. 7Sin embargo, ninguna otra clase de poder puede existir en absoluto. 8Dale la bienvenida al Poder que yace más allá del perdón, del mundo de los símbolos y de las limitacio­nes. 9Él prefiere simplemente ser, y, por lo tanto, simplemente es.


4 DE NOVIEMBRE
IV. La callada respuesta
1. En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo pro­blema queda resuelto serenamente. 2Pero en medio del conflicto no puede haber respuesta ni se puede resolver nada, pues su propósito es asegurarse de que no haya solución y de que nin­guna respuesta sea simple.3Ningún problema puede resolverse dentro del conflicto, pues se le ve de diferentes maneras. 4Y lo que sería una solución desde un punto de vista, no lo es desde otro. 5Tú estás en conflicto. 6Por lo tanto, es evidente que no pue­des resolver nada en absoluto, pues los efectos del conflicto no son parciales. 7No obstante, si Dios dio una solución, de alguna manera tus problemas tienen que haberse resuelto, pues lo que Su Voluntad dispone ya se ha realizado.
2. Por eso es por lo que el tiempo no tiene nada que ver con la solución de ningún problema, ya que cualquiera de ellos puede ser resuelto ahora mismo. 2Y por eso es también por lo que, en tu estado mental, ninguna solución es posible. 3Dios tiene que haberte dado, por lo tanto, una manera de alcanzar otro estado mental en el que se encuentra la solución. 4Tal es el instante santo. 5Ahí es donde debes llevar y dejar todos tus problemas. 6Ahí es donde les corresponde estar, pues ahí se encuentra su solución. 7Y si su solución se encuentra ahí, el problema tiene que ser sim­ple y fácil de resolver. 8No tiene objeto tratar de resolver un problema donde es imposible que se encuentre su solución. 9Mas es igualmente seguro que se resolverá si se lleva donde se encuentra la solución.
3. No intentes resolver ningún problema excepto desde de la seguridad del instante santo. 2Pues ahí el problema sí tiene solu­ción y queda resuelto. 3Fuera de él no habrá solución, pues fuera de él no puede hallarse respuesta alguna. 4No hay lugar fuera de él donde jamás se pueda plantear una sola pregunta sencilla. 5El mundo sólo puede hacer preguntas que se componen de dos par­tes. 6Una pregunta con muchas respuestas no tiene respuesta. 7Ninguna de ellas sería válida. 8El mundo no hace preguntas con la intención de que sean contestadas, sino sólo para reiterar su propio punto de vista.
4. Todas las preguntas que se hacen en este mundo no son real­mente preguntas, sino tan sólo una manera de ver las cosas. 2Nin­guna pregunta que se haga con odio puede ser contestada porque de por sí ya es una respuesta. 3Una pregunta que se com­pone de dos partes, pregunta y responde simultáneamente, y ambas cosas dan testimonio de lo mismo aunque en forma dife­rente. 4El mundo tan sólo hace una pregunta 5y es ésta: "De todas estas ilusiones, ¿cuál es verdad? 6¿Cuáles inspiran paz y ofrecen dicha? 7¿Y cuáles pueden ayudarte a escapar de todo el dolor del que este mundo se compone?" 8Independientemente de la forma que adopte la pregunta, su propósito es siempre el mismo: 9pre­gunta para establecer que el pecado es real, y las contestaciones que te ofrece requieren que expreses tus preferencias.10"¿Qué pecado prefieres? 11Éste es el que debes elegir. 12Los otros no son verdad. 13¿Qué quieres que te consiga el cuerpo que tú desees por encima de todas las cosas? 14Él es tu siervo y también tu amigo 15Dile simplemente lo que quieres y te servirá amorosa y diligen­temente." 16Esto no es una pregunta; pues te dice lo que quieres y adónde debes ir para encontrarlo. 17No da lugar a que sus creen­cias se puedan poner en tela de juicio. aLo único que hace es exponer lo que afirma en forma de pregunta.
5. Una pseudo-pregunta carece de respuesta, 2pues dicta la res­puesta al mismo tiempo que hace la pregunta. 3Toda pregunta que se hace en el mundo es, por lo tanto, una forma de propa­ganda a favor de éste. 4De la misma manera en que los testigos del cuerpo son sus propios sentidos, así también las respuestas a las preguntas que el mundo hace están implícitas en las pregun­tas. 5Cuando la respuesta es lo mismo que la pregunta, no aporta nada nuevo ni se aprende nada de ella. 6Una pregunta honesta es un medio de aprendizaje que pregunta algo que tú no sabes. 7No establece los parámetros a los que se debe ajustar la respuesta, sino que simplemente pregunta cuál es la respuesta. 8Mas nadie que se encuentre en un estado conflictivo es libre para hacer esta clase de pregunta, pues no desea una respuesta honesta que ponga fin a su conflicto.
6. Sólo dentro del instante santo se puede plantear honestamente una pregunta honesta. 2Y del significado de la pregunta se deri­vará todo el significado que pueda tener la respuesta. 3Es posible entonces separar tus deseos de la respuesta, para que ésta se te pueda dar y también para que la puedas aceptar. 4La respuesta se ofrece en todas partes. 5Mas sólo se puede oír en el instante santo. 6Una respuesta honesta no exige sacrificios porque sólo contesta preguntas verdaderas. 7Las preguntas que hace el mundo tan sólo quieren saber a quién se le debe exigir sacrificio y no si el sacrificio tiene sentido o no. 8Y así, a menos que la respuesta indique "a quién", no se reconocerá ni será escuchada, y de este modo la pregunta seguirá en pie, ya que se contestó a sí misma. 9El ins­tante santo es aquel en el que la mente está lo suficientemente serena como para poder escuchar una respuesta que no está implícita en la pregunta, 10que ofrece algo nuevo y distinto. 11¿Cómo iba a poderse contestar una pregunta que no hace sino repetirse a sí misma?
7. No trates, por lo tanto, de solventar problemas en un mundo del que se ha excluido la solución. 2Lleva más bien el problema al único lugar en el que se halla la respuesta y en el que se te ofrece amorosamente. 3En él se encuentran las respuestas que solventa­rán tus problemas, pues no forman parte de ellos y toman en cuenta lo que puede ser contestado: lo que la pregunta realmente es. 4Las respuestas que el mundo ofrece no hacen sino suscitar otra pregunta, si bien dejan la primera sin contestar. 5En el ins­tante santo puedes llevar la pregunta a la respuesta y recibir la respuesta que fue formulada expresamente para ti.

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