miércoles, 12 de noviembre de 2014

Leccion 316

LECCION 316


Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.

1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis her­manos hacen me pertenece, así también cada regalo que yo hago me pertenece a mí­.2Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. 3Su gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orí­genes del tiempo, y más allá del tiempo tambien. 4Mis arcas están llenas, y los Ánge­les vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda, y sólo se puedan añadir más. 5Déjame llegar allá­ donde se encuentran mis tesoros, y entrar a donde en verdad soy bienve­nido y donde estoy en mi casa, rodeado de los regalos que Dios me ha dado.
2. Padre, hoy quiero aceptar Tus regalos. 2No los reconozco. 3Mas confí­o en que Tí que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y estimarlos como lo único que deseo.

Comentario, de Patricia Besada
Cuando te unes con el Espíritu Santo no existe la separación y por lo tanto no hay causa. Sin causa no hay efecto - el sistema de pensamiento de sacrificio del ego - cosa ésta que significa que no existe el universo físico. Por ende, el mundo ha nacido y terminará en la mente que ha errado - el Primer Juicio -  y ahora deshace su error en el último Juicio, haciendo camino para llegar al Cielo.

El Dr. Wapnick encauza mi perspectiva en dirección a la paz.

Y hoy recuerdo que mis hermanos y yo estamos unidos.
El regalo del perdón que doy refuerza la presencia del perdón en mí.

La única alternativa es el perdón, así es como las sombras, esas tenebrosas figuras proyectadas se desvanecen.
Y las sombras son siempre ataques y resentimientos.
El Curso dice que “perdonar no es otra cosa que recordar únicamente los pensamientos amorosos que diste en el pasado, y aquellos que se te dieron a ti. Todo lo demás debe olvidarse” (T-17.III.1.1).

Mi arca sí está llena de los regalos de Dios.
Mi arca es mi corazón, mi mente alineada a la Paz.
Y el regalo de perdón que hoy extiendo me permite aceptar el regalo de Dios.

¿Qué otra cosa podría buscar?
Bendiciones,
patricia

No hay comentarios:

Publicar un comentario