viernes, 7 de noviembre de 2014

Leccion 311

LECCIÓN 311

Juzgo todas las cosas como quiero que sean.

1. Los juicios se inventaron para usarse como un arma contra la verdad. 2Separan aquello contra lo que se utilizan, y hacen que se vea como si fuese algo aparte y separado. 3Luego hacen de ello lo que tú quieres que sea. 4Juzgan lo que no pueden comprender, ya que no pueden ver la totalidad, y, por lo tanto, juzgan falsamente. 5No nos valgamos de ellos hoy, antes bien, ofrezcámoselos de regalo a Aquel que puede utilizarlos de manera diferente. 6Él nos salvará de la agonía de todos los juicios que hemos emitido con­tra nosotros mismos y re-establecerá nuestra paz mental al ofre­cernos el juicio de Dios con respecto a Su Hijo.
2. Padre, estamos esperando hoy con mentes receptivas a oír Tu juicio con respecto al Hijo que Tú amas. 2No lo conocemos, y así, no lo pode­mos juzgar. 3Por lo tanto, dejamos que Tu Amor decida qué es lo que no puede sino ser aquel a quien Tú creaste como Tu Hijo.


Comentario, por Patricia Besada
Juzgo Todas Las Cosas Como Quiero Que Sean

En el segundo advenimiento, el Hijo de Dios se da cuenta que él es un solo Hijo – no un fragmento – y así emite el Juicio Final que deshace el juicio original de separación.
Necesitamos recordar que Un Curso de Milagros pone énfasis en el deshacimiento del error, que se origina en el juicio del único Hijo en contra de Dios y Su Voz y a favor del ego. En el final del proceso de la Expiación, otra vez como un solo Hijo, miramos al ego y el Espíritu Santo y recordamos sonreír al evocar nuestro juicio original que ahora felizmente corregimos. El juicio final es sinónimo de nuestra corrección dentro del sueño, que deshace el sueño completamente.

Por lo general, se considera al Juicio Final como un proceso que Dios emprendió. Pero en realidad son mis hermanos quienes lo emprenderán con mi ayuda. El Juicio Final es la última curación… Se podría decir que el Juicio Final es un proceso de correcta evaluación. Significa simplemente que todos llegarán por fin a entender qué es lo que tiene valor y qué es lo que no lo tiene… El primer paso hacia la libertad comprende separar lo falso de lo verdadero. Éste es un proceso de separación en el sentido constructivo de la palabra, y refleja el verdadero significado del Apocalipsis.
(T-2.VIII.3:1-3, 5-6; 4:1-2).

Las palabras del Dr Wapnick siempre me reconfortan, una calidez indescriptible me envuelve.

Hoy es un día donde vuelvo a repasar la dinámica del ego.
Miro en mi interior, elijo al ego como maestro y luego proyecto su juicio y asi percibo en otros lo que está en mi mente.
Solo pidiéndole ayuda al Espíritu Santo puedo aceptar corrección, sanación, paz.

Me doy cuenta de mi error.
Juzgo todas las cosas como quiero que sean, ya sea de la mano del ego o del Espíritu Santo.

Si quiero repasar, revivir y reforzar mi creencia en la separación, así juzgare todas las cosas.
Si quiero aceptar que he estado equivocada, que estoy en el Corazón de mi Padre, unida con todos mis hermanos, así juzgare todas las cosas.
Y para que esta verdad alboree en mí hoy, llevo mis juicios al Espíritu Santo, mis oscuridades a Su luz, mis dolores a Su paz.

No me importa no saber qué hacer con mi vida, los millones de pequeños detalles que tienen mi nombre y parecen no funcionar.
Lo único que me importa es saber que existe en mi corazón una Presencia amorosa, eterna, inclusiva, que me conoce bien, que me habla bien, que me espera bien.
A esa Presencia le llevo mis juicios.
Esa Presencia, una luz que representa el juicio final.
Mi Padre me ama.
Bendiciones,
patricia

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