sábado, 23 de agosto de 2014

Felicidad encapsulada, Rama

FELICIDAD ENCAPSULADA
¿Por qué necesitamos aprender a soltar y dejar ir, o perdonar todo lo que sucede a nuestra percepción? Para poder experimentar vívidamente nuestra más profunda libertad. Debido a que jamás podremos encapsular la felicidad, jamás lograremos encerrarla en algo, en una idea, en una persona, en una experiencia. Lo que ahora llamamos vida es un sueño temporal ya que dependemos de formas externas cambiantes, y los pensamientos también son forma. En las reuniones con nuestros amigos alguien puede que nos diga: ¿te acuerdas de esa época?, y pasan a rememorar instancias añoradas del pasado. Incluso hay personas mayores que quedan ancladas por mucho tiempo al pasado sin poder salir de él. Como si la felicidad proviniese de la experiencia y quedaría retenida en un punto sin fluir, de tal manera que para vivir la vida hubiese que crear ciclos continuos de volver hacia atrás, rememorar y desear rememorar, una y otra vez lo sucedido. Sin embargo la felicidad no viene de la memoria ni se conserva en ella.
El miedo inhibe la belleza del momento presente y la valentía para dar el paso hacia lo desconocido. El miedo diseña el anhelo por lo que ya sucedió, para poder vivir escondido de la conciencia. Únicamente la desconfianza a la Vida puede fabricar esa disfunción interna que evidencia la permanencia del ego. Nunca hubo un mejor momento que éste instante, de mayor despliegue y belleza interna, pero no es percibido porque estamos existiendo desde la memoria, sometiendo nuestra libertad y creatividad a los momentos de felicidad ya acontecidos, grabados, clasificados y "arduamente" conseguidos. La compulsión por el logro y el éxito no nos permite abrirnos al caudal ilimitado de experiencias fluidas de amor que moran allende la forma.
~ Rama

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