martes, 22 de abril de 2014

Leccion 112


LECCIÓN 112 – 22 de Abril

Para los repasos de mañana y noche:

1. (93) La luz, la dicha y la paz moran en mí.

2Soy la morada de la luz, la dicha y la paz.
3Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios, por­que formo parte de Él.

2. (94) Soy tal como Dios me creó.

2He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza.
3Y soy uno con El, así como Él es uno conmigo.

3. A la hora en punto:
2La luz, la dicha y la paz moran en mí.

3Media hora más tarde:
4Soy tal como Dios me creó.

Comentario

Soy el hogar de la luz. Mi auténtico ser es naturalmente compatible con la luz. La luz me pertenece y está en mí. No soy el hogar de la obscuridad. Por naturaleza, cuando la ilusión no la impide, extiendo luz a todo a mi alrededor.

Soy el hogar de la dicha. El sufrimiento y la tristeza no están en mi naturaleza. Cuando la dicha entra, mi mente siente que le pertenece. No hay nada en mí que se oponga a la pura dicha. No hay nada en mí que impida un ambiente de dicha constante. Por naturaleza, la dicha se extiende desde mi ser y permanece conmigo. Me siento a gusto en la dicha y la dicha se siente a gusto conmigo.

Soy el hogar de la paz. La paz me pertenece. La paz es el estado natural de mi mente, cuando está asentada en la verdad. Nada en mí se opone a un estado mental constante. La paz está en armonía con mi ser. Mi resplandor natural extiende paz a todas las mentes a mi alrededor.

Así es como Dios me creó. Así es como soy, y seré eternamente. No puedo cambiar tal como Dios no puede cambiar, soy uno con Él, y Él conmigo. Nada de lo que he hecho, dicho o pensado ha cambiado la verdad en mí. Lo que soy no puede cambiar, lo que soy es eterno y constante en su ser.

Hoy, al reconocer la luz en mí, le doy la bienvenida a la verdad. Le doy la bienvenida a la pura dicha. Le doy la bienvenida a la paz de Dios. Y las comparto con el mundo.

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