jueves, 27 de marzo de 2014

VII. El cuerpo como medio de comunicación, continuacion

27 DE MARZO
9. En este mundo, ni siquiera el cuerpo se percibe como algo ínte­gro. 2Se considera que su propósito está dividido en muchas fun­ciones que no tienen ninguna relación entre sí o muy poca, de modo que parece estar regido por el caos. 3Guiado por el ego, lo está. 4Guiado por el Espíritu Santo, no. 5En este último caso, se convierte en un medio a través del cual la parte de la mente que trataste de separar del espíritu puede trascender sus propias dis­torsiones y retornar a él. 6El templo del ego se convierte así en el templo del Espíritu Santo, en el que la devoción por Él reemplaza a la devoción por el ego. 7En este sentido el cuerpo se convierte ciertamente en el templo de Dios, Su Voz reside en su interior dirigiendo el uso que se hace de él.
10. La curación es el resultado de usar el cuerpo exclusivamente para los fines de la comunicación. 2Puesto que eso es lo natural, sana al restaurar la unicidad, lo cual es también natural. 3Toda mente es íntegra, y la creencia de que parte de la mente es física, o no mental, es una interpretación fragmentada o enfermiza. 4Es imposible convertir a la mente en algo físico, pero es posible hacer que se manifieste a través de lo físico si usa al cuerpo para ir más allá de sí misma. 5Al hacer eso la mente se extiende: 6No se detiene en el cuerpo porque si lo hace su propósito queda obstruido. 7Una mente que ha sido obstruida se ha permitido a sí misma ser vulne­rable al ataque porque se ha vuelto contra sí misma.
11. Despejar estos obstáculos es, por consiguiente, la única manera de garantizar ayuda y curación. 2Ayudar y curar son las expresio­nes naturales de la mente que está operando a través del cuerpo, pero no en él: 3Si la mente cree que su objetivo es el cuerpo distor­sionará su percepción de éste, y al bloquear su propia extensión más allá del mismo, dará lugar a enfermedades, pues estará fomentando la separación. 4Percibir el cuerpo como una entidad separada no puede sino fomentar la enfermedad, ya que ello no es verdad. 5Un medio de comunicación deja de ser útil si se emplea para cualquier otra cosa. 6Usar un instrumento de comunicación como instrumento de ataque es estar confundido con respecto a su propósito.
12. Comunicar es unir y atacar es separar. 2¿Cómo ibas a poder hacer ambas cosas simultáneamente utilizando el mismo medio y no sufrir por ello? 3La percepción del cuerpo sólo se puede unifi­car cuando se ha aceptado un solo propósito. 4Esto libera a la mente de la tentación de ver al cuerpo bajo distintas luces, y puede entonces entregárselo por completo a la única Luz en la que puede ser realmente entendido. 5Confundir un recurso de aprendizaje con un objetivo del plan de estudios es una confu­sión básica que impide el entendimiento de ambos. 6El aprendi­zaje tiene que conducir más allá del cuerpo, al re-establecimiento del poder de la mente en él. 7Esto sólo se puede lograr si la mente se extiende hasta otras mentes, y no interrumpe su extensión. 8Esta interrupción es la causa de todas las enfermedades porque la única función de la mente es extender.
13.  Lo opuesto a la dicha es la depresión. 2Cuando lo que apren­des fomenta la depresión en lugar de la dicha, es que no estás escuchando al Maestro jubiloso de Dios ni aprendiendo Sus lec­ciones. 3Ver un cuerpo de cualquier otra forma que no sea como un medio de comunicación es limitar a tu mente y hacerte daño a ti mismo. 4La salud, por lo tanto, no es otra cosa que un propósito unificado. 5Si se pone al cuerpo en armonía con el propósito de la mente, éste se vuelve íntegro porque la mente sólo tiene un pro­pósito. 6El ataque tan sólo puede ser un propósito que el cuerpo ha asumido, ya que separado de la mente, el cuerpo no tiene ningún propósito.
14. Tú no estás limitado por el cuerpo, y el pensamiento no puede hacerse carne. 2La mente, no obstante, puede manifestarse a tra­vés del cuerpo si va más allá de él y no lo interpreta como una limitación. 3Siempre que ves a alguien limitado a un cuerpo o por un cuerpo, estás imponiéndote a ti mismo ese mismo límite. 4¿Estás dispuesto a aceptar eso cuando el único propósito de tu aprendizaje debería ser escaparte de toda limitación? 5Todo aquel que concibe el cuerpo como un medio de ataque y cree que de ello puede derivar dicha, demuestra inequívocamente que es un mal estudiante. 6Ha aceptado un objetivo de aprendizaje que contra­dice claramente el propósito unificado del plan de estudios y que le impide aceptar como propio el propósito de éste.
15. La dicha procede de un propósito unificado, y un propósito unificado es algo que es únicamente propio de Dios. 2Cuando tu propósito está unificado es el Suyo. 3Si crees que puedes interfe­rir en Su propósito necesitas salvación. 4Te has condenado a ti mismo, pero la condenación no es algo que proceda de Dios. 5Por lo tanto, no es real. 6Ni tampoco lo son sus aparentes resultados. 7Cuando ves a tu hermano como un cuerpo, lo estás condenando porque te has condenado a ti mismo. 8No obstante, si toda conde­nación es irreal, y tiene que serlo puesto que es una forma de ataque, entonces no puede tener consecuencias.
16. No te permitas sufrir por causa de las consecuencias imagina­rias de lo que no es real: 2Libera tu mente de la creencia de que eso es posible. 3En su total imposibilidad radica tu única espe­ranza de liberación. 4¿Y qué otra esperanza querrías albergar? 5La única manera de liberarse de las ilusiones es dejando de creer en ellas. 6El ataque no existe, lo único que existe es comunicación ilimitada y, por lo tanto, poder y plenitud ilimitados. 7El poder de la plenitud es la extensión. 8No dejes que tus pensamientos se detengan en este mundo, y tu mente se volverá receptiva a la creación en Dios.

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