lunes, 24 de marzo de 2014

Leccion 81, Un Curso de Milagros

LECCIÓN 81

Nuestras ideas para el repaso de hoy son las siguientes:

1. (61) Yo soy la luz del mundo.

2¡Cuán santo soy yo, a quien se le ha encomendado la función de iluminar el mundo! 3Concédaseme poder permanecer en quietud ante mi santidad. 4Que en su serena luz desaparezcan todos mis conflictos. 5Y que en su paz pueda recordar Quién soy.
2. Algunas variaciones específicas para aplicar esta idea cuando parezcan surgir dificultades podrían ser:

2No he de nublar la luz del mundo en mí.
3Que la luz del mundo resplandezca a través de esta apa­riencia.
4Esta sombra desaparecerá ante la luz.

3. (62) Perdonar es mi función por ser la luz del mundo.

2Sólo aceptando mi función podré ver la luz en mí. 3Y en esa luz mi función se perfilará claramente y sin ambigüedad alguna ante mis ojos. 4Esta aceptación no depende de que yo reconozca lo que mi función es, pues aún no comprendo lo que es el perdón. 5Sin embargo, confío en que en la luz lo veré tal como es.
4. Algunas variaciones para las aplicaciones más concretas de esta idea podrían ser:

2Que esto me ayude a aprender el significado del perdón.
3No dejes que separe mi función de mi voluntad.
4No me valdré de esto para apoyar un propósito ajeno a mí.

Comentario

“Yo soy la luz del mundo”. Iluminar al mundo es nuestra función. El Curso nos está enseñando Quién somos, y a empezar a vivir como Quien somos. Somos luz, y podemos vivir como luz en este mundo, a través de nuestro perdón compartiendo la feliz noticia de la liberación de toda culpa.

Tal como oraba San Francisco de Asís: “Señor, hazme un instrumento de Tu paz”. Que hoy deje a todos los que me encuentre un poco más iluminados. Que el mundo les parezca un poco menos oscuro a todos los que me encuentre. Que cada uno de los que toque se sienta más amoroso como resultado de encontrarse conmigo. Que yo pida ver la luz en cada situación, que yo responda a la obscuridad con la luz.

“Perdonar es mi función por ser la luz del mundo”. Si hoy no me siento la luz del mundo, que perdone a los demás; todos aquellos a los que perdono me mostrarán la luz en mí. Está bien si todavía no entiendo lo que es el verdadero perdón; eso no me puede detener si yo quiero aprender, y yo quiero. Cada situación que parece traer dificultad es una oportunidad de aprender lo que es el verdadero perdón. No quiero usar las circunstancias de hoy para otro propósito que no sea el de Dios. Que todo sea útil.  

1 comentario:

  1. La Luz me lleva y yo a los demás y así poderme reconocer. Gracias. Amén!

    ResponderEliminar