sábado, 1 de febrero de 2014

Leccion 32, Un Curso de Milagros


LECCIÓN 32

He inventado el mundo que veo.

1. Continuamos hoy desarrollando el tema de causa y efecto. 2No eres víctima del mundo que ves porque tú mismo lo inventaste. 3Puedes renunciar a él con la misma facilidad con la que lo cons­truiste. 4Lo verás o no lo verás, tal como desees.5Mientras desees verlo, lo verás; cuando ya no lo desees ver, no estará ahí para que lo puedas ver.
2. La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo. 2Sin embargo, puesto que los consideras diferentes, las sesiones de práctica de hoy tendrán una vez más dos fases: una dedicada al mundo que ves fuera de ti, y la otra, al que ves en tu mente. 3Trata de introducir en los ejercicios de hoy el pensamiento de que ambos se encuentran en tu propia imaginación.
3. Una vez más, comenzaremos la sesión de práctica de por la mañana y la de por la noche repitiendo la idea de hoy dos o tres veces mientras miras a tu alrededor al mundo que consideras como externo a ti. 2Luego cierra los ojos y mira tu mundo interno. 3Procura tratarlos a ambos con la mayor igualdad posible. 4Repite la idea de hoy sin ningún apresuramiento y tan a menudo como desees mientras observas las imágenes que tu imaginación le pre­senta a tu conciencia.
4. Se recomiendan de tres a cinco minutos para las dos sesiones de práctica más largas, siendo tres el mínimo requerido. 2Si notas que hacer los ejercicios te relaja, los puedes alargar a más de cinco minutos. 3Para facilitar esa relajación, escoge un momento en el que no preveas muchas distracciones, y en el que te sientas razonablemente preparado.
5. Estos ejercicios se deben seguir haciendo asimismo a lo largo del día tan a menudo como sea posible. 2Las aplicaciones más cortas consisten en lentas repeticiones de la idea según exploras tu mundo externo o tu mundo interno. 3No importa cuál de ellos elijas.
6. La idea de hoy también debe aplicarse inmediatamente a cual­quier situación que te pueda perturbar. 2Aplícala diciéndote a ti mismo:

3He inventado esta situación tal como la veo.

"COMENTARIOS A LAS LECCIONES" de Robert Perry y Ally Watson
Instrucciones para la práctica

Propósito: Enseñarte que no eres el efecto del mundo, el mundo es el efecto tuyo.

Ejercicios más largos: 2 veces, mañana y noche, de tres a cinco minutos de duración por lo menos.
Como con la lección de ayer, repite la idea dos o tres veces mientras miras a tu alrededor lentamente. Luego cierra los ojos y aplícala a las imágenes que surjan en tu mundo interno. Permanece desapegado recordándote a ti mismo que tanto el mundo externo como el interno son imaginarios.

Observaciones: El consejo en 4:3 sobre cuándo practicar se repite en formas diferentes varias veces en el Libro de Ejercicios. Para más detalles, ver “¿Cuándo Deberías Tomar tu Tiempo de Quietud por la Mañana?”. Siguiendo el consejo del Libro de Ejercicios esto mejorará la calidad de tu práctica, de modo que puede que quieras hacer más de cinco minutos, como con la lección de hoy.

Recordatorios frecuentes: Tan a menudo como sea posible.
   Repite la idea lentamente mientras miras a tu mundo exterior o interior.

Respuesta a la tentación: Siempre que una situación te disguste.
   Inmediatamente responde con: “He inventado esta situación tal como la veo”.

Comentario

Si no soy víctima del mundo, entonces ¿cuál es mi relación con el mundo? Yo he inventado el mundo. Si yo he inventado el mundo, si yo lo he fabricado ¿cómo puedo ser su víctima?

Ahora bien, decir que yo he inventado el mundo es una idea muy fuerte. Decir que lo puedo abandonar igual que lo hice, parece todavía más improbable. Sin embargo, eso es lo que la práctica del Libro de Ejercicios se propone demostrarnos, no mediante la lógica rigurosa sino a través de experiencias que demuestran que es verdad. Eso es lo que son los milagros. Los milagros demuestran que “el mundo que ves fuera de ti” y “el mundo que ves en tu mente” están “ambos… en tu propia imaginación” (2:2-3).

Esta lección sólo está introduciendo la idea, no intentando probarla. El Texto trata el mismo pensamiento en varios lugares (T.21.II.11:1; T.20.III.5:1-5), la más destacable de ellas es:

¿Qué pasaría si reconocieses que este mundo es tan sólo una alucinación? ¿O si realmente entendieses que fuiste tú quien lo inventó?   (T.20.VIII.7:3-4).

 Ésta no es una idea que puedas pasar por alto fácilmente si estudias el Curso; el Curso insiste en ella (L.132.6:2-3).

Todo lo que aquí se nos pide es que abramos nuestra mente a la idea de que nosotros hemos inventado el mundo que vemos. El concepto puede ocasionarnos confusión porque va en contra de nuestras creencias fundamentales sobre el mundo. El mundo tiene algunas cosas agradables, pero también contiene un montón de horrible basura. Y que se nos diga que somos responsables de ello, que nosotros lo inventamos, no encaja fácilmente en nuestra mente.

Si esta lección provoca todo tipo de preguntas en tu mente, bien; deja que surjan. Hoy, en los periodos de práctica, simplemente aplica la idea tal como se da. Es normal que parte de tu mente esté en el fondo diciendo: “Esto son bobadas. Realmente no me lo creo”. La Introducción ya nos avisó de que podríamos resistirnos vivamente a sus ideas. Decía:  

   Sean cuales sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. No se requiere nada más. (L.In.9:2-5).

Puede resultar difícil al principio, pero sólo tenemos dos opciones: o bien yo inventé el mundo, o bien yo soy su víctima. O yo soy su causa, o su efecto. No hay otras posibilidades. Piénsalo. O soy el soñador inventándome todo este lío, o soy parte del sueño de otro (quizá del sueño de Dios). Si yo no soy la causa, entonces estoy a merced del mundo. Pero si yo soy la causa, ¡hay esperanza! Puedo cambiar el sueño y, quizá, finalmente dejar de soñar.        


8 comentarios:

  1. Mi mundo si lo inventé y me lo creí...Me funcionó hasta que empecé a darme cuenta que las carencias que ya no podía suplir lo sacudieron...Pero me sigue funcionando no tan fácil como antes...Siento nostalgia pero ya puedo ver con claridad que es de adentro hacia afuera... Gracias Gracias Gracias.!!!.

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  2. Por fin, después de tener más de 20 el libro conmigo y habiendolo trabajado varias veces, ahora lo hago en calma y agradezco tantas ayudas como esta y en yoytube. Me alegro mucho de ello!!

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  3. Seguros que del todo yo me inventé este mundo? Al parecer no es así del todo y este mundo tiene sus propias mecánicas ajenas a mi. Les pongo un ejemplo, el azar, yo no podría influir en el resultado, tiene sus propias mecánicas o leyes. De igual forma el ego creo el cuerpo sin embargo al morir que tendrá el espiritu a influir? la.mente está relacionada al cuerpo y sin este elnespieitu no tiene a quien influir por más que digan que va dirigido a la mente.

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  4. El curso es muy contradictorio, un ejemplo de ello: Es tan esencial que reconozcas que tú has fabricado el mundo que ves, como que reconozcas que tú no te creaste a ti mismo��

    Pues se trata del mismo error. Nada que tu Creador no haya creado puede ejercer influencia alguna sobre ti. Y si crees que lo que hiciste puede dictarte lo que debes ver y sentir, y tienes fe en que puede hacerlo, estás negando a tu Creador y creyendo que tú te hiciste a ti mismo. Pues si crees que el mundo que construiste tiene el poder de hacer de ti lo que se le antoje, estás confundiendo Padre e Hijo, Fuente y efecto. UCDM (T-21.II.11). ENTONCES POR FIN? SOMOS LOS RESPONSABLES DE LA PROYECCIÓN O NO?

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  5. Somos responsables de fabricar un mundo donde prevalece la separacion, si.
    Soy responsable, como MENTE, no como personaje, ni como Maria o Juan... como mente que somos.
    La mente que cree estar separada proyecta ese mismo pensamiento de separacion (miedo o ataque) fuera, sobre una pantalla llamada mundo. En CONTENIDO, no formas.
    Para mi la manera mas sencilla de ver esto es como si el mundo fuera una pelicula, esta ahi.... rodando, con sus momentos de suspenso, terror, alegria, ternura, comienzos y finales.... Como mente ahora puedo elegir como voy a percibir esta pelicula.
    Muchas veces nos sentimos culpables porque sentimos que hemos proyectado en el mundo lo que no deseamos experimientar .... Solo somos responsables de lo que PERCIBIMOS, SENTIMOS, INTERPRETAMOS acerca de lo que estamos viviendo.
    Las trampas del ego nos encadenan a la culpa, a la confusion, hacen que apliquemos este curso al mundo y no a la mente, donde va dirigido en realidad. El ego va a hacer que parezca inentendible, imposible de aplicar, porque su trampa radica en que no sepamos quien somos en verdad y donde esta el conflicto para solucionarlo de raiz. Seguimos aprendiendo! Gracias!

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