viernes, 17 de enero de 2014

Leccion 17, Un Curso de Milagros


LECCIÓN 17

No veo cosas neutras.

1. Esta idea es otro paso en el proceso de identificar causa y efecto tal como realmente operan en el mundo. 2No ves cosas neutras porque no tienes pensamientos neutros. 3El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario. 4El mundo no piensa de esa manera, pero tú tienes que aprender que así es como piensas tú. 5De lo contrario, la percep­ción carecería de causa, y sería ella misma la causa de la realidad. 6En vista de su naturaleza altamente variable, eso es de todo punto imposible.
2. Al aplicar la idea de hoy mantén los ojos abiertos mientras te dices a ti mismo:

2No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros.

3Luego mira a tu alrededor, dejando que tu mirada se pose sobre cada cosa que notes el tiempo suficiente para poder decir:

4No veo un/una _____ neutro/a porque mis pensamientos acerca de _____ no son neutros.

5Podrías decir, por ejemplo:

6No veo una pared neutra porque mis pensamientos acerca de las paredes no son neutros.
7No veo un cuerpo neutro porque mis pensamientos acerca de los cuerpos no son neutros.

3. Como de costumbre, es esencial no hacer distinciones entre lo que crees que es animado o inanimado, agradable o desagradable. 2Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. 3Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente ver­dadero, y, por lo tanto, realmente feliz.
4. Se recomiendan tres o cuatro sesiones de práctica concretas, e incluso si experimentas resistencia, son necesarias cuando menos tres para obtener el máximo beneficio. 2En tal caso, no obstante, puedes acortar la duración de la sesión a menos del minuto que de otra forma se recomienda.

"COMENTARIOS A LAS LECCIONES" de Robert Perry y Ally Watson
Instrucciones para la práctica

Propósito: Continuar enseñándote la verdadera “relación causa y efecto” (resultado) entre lo que piensas y lo que ves. Piensas que los acontecimientos externos causan que veas ciertas cosas, pero de hecho son tus pensamientos los que causan lo que ves (tus percepciones).

Práctica: 3 o 4 veces (3 son necesarias), durante un minuto (menos si hay resistencia).
  • Con los ojos abiertos, di: “No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros”.
  • Luego mira a tu alrededor, dejando tu mirada sobre cada cosa que veas el tiempo necesario para decir: “No veo un (nombre del objeto) neutro, porque mis pensamientos acerca de (ese objeto) no son neutros”.

Observaciones: Como siempre, es muy importante que trates a cualquier cosa que veas como igual al resto. La alfombra es neutra en sí misma, pero no la ves así porque tu percepción de ella surge de pensamientos que no son neutrales. Incluso si la alfombra es blanca y negra, por así decirlo, tus pensamientos le dan color (“tu” significado).

Comentario

Según el Curso, el modo en que causa y efecto funcionan es que nuestros pensamientos son la causa y el mundo es el resultado (efecto). Tendemos a pensar que los sucesos o acciones del mundo causan el que pensemos de ciertas maneras, el Curso dice que es justo lo contrario: “El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario” (1:3). No tenemos pensamientos neutros y, por lo tanto, no vemos cosas neutras. 

¿Qué solemos hacer cuando tenemos determinados pensamientos? Nos preguntamos: ¿Cuál es la causa de que me sienta así? ¿Cuál es la causa de que me sienta deprimido, furioso, o harto? Pero es el pensamiento el que viene primero. No es nada de fuera de nuestra mente lo que ha causado que me sienta de una manera determinada. Más bien, lo que piensas es lo que ha causado el mundo que ves.

La lección es rotunda en sus afirmaciones a veces:

Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente verdadero y, por lo tanto, realmente feliz.   (3:2-3)

 Ahora hace 10 años que llevo estudiando el Curso y todavía me cuesta aceptar la idea de que en realidad no veo nada con vida. Ya sé que el Curso afirma que el cuerpo (que es lo que veo con mis ojos) no muere porque nunca ha existido, y así sé que el Curso define “con vida” de modo completamente distinto a como lo consideramos nosotros. Está a la vista que “con vida” significa algo no físico, porque habla del cuerpo como que no tiene vida en absoluto. Pero tengo que confesar que todavía necesito practicar con esta lección porque todavía mi tendencia es a considerar los cuerpos como con vida. Tengo que esforzarme por recordar lo contrario.

Recuerdo una conversación con mi amiga Lynne, hace algo más de un año, antes de que su cuerpo muriese. Ella era estudiante del Curso. Su cuerpo se había deteriorado rápidamente durante el año anterior, y después de varias operaciones era sólo un caparazón de lo que había sido. Le dije: “Supongo que tienes una mayor comprensión de lo que el Curso quiere decir con: NO SOY UN CUERPO”.

“¡Más me vale no serlo!, exclamó riendo.

Estas dos ideas (que nada de lo que veo con mis ojos está vivo, y que nada de lo que veo es neutro porque mis pensamientos no son neutros)  pueden ser desconcertantes. Aún así, tienen su lado positivo. La lección es la misma para todos nosotros aunque para algunos, como mi amiga Lynne, parece acelerarse el aprendizaje. No obstante, nuestros cuerpos se marchitarán y deteriorarán como lo hizo el suyo, sólo que un poco más despacio. Es un alivio bien recibido  comprender que el único significado del cuerpo es el que nuestra mente le ha dado. El espíritu y la mente están vivos y son reales, ellos son la causa; y el cuerpo y su mundo son únicamente los efectos de pensamientos.  

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