viernes, 10 de enero de 2014

Leccion 10, Un Curso de Milagros

LECCIÓN 10


Mis pensamientos no significan nada.

1. Esta idea es aplicable a todos los pensamientos de los que eres -o te vuelves- consciente durante las sesiones de práctica. 2La razón de que se pueda aplicar a todos ellos es que no son tus pensamientos reales. 3Hemos hecho esta distinción con anteriori­dad, y la volveremos a hacer de nuevo. 4Todavía no tienes base de comparación. 5Cuando la tengas, no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada.
2. Esta es la segunda vez que usamos este tipo de idea. 2Sólo la forma es ligeramente distinta. 3Esta vez la idea se introduce con "Mis pensamientos" en lugar de "Estos pensamientos". y no se establece expresamente ningún vínculo con las cosas que se encuentran a tu alrededor. 4Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que piensas que piensas.
3. Este aspecto del proceso de corrección comenzó con la idea de que los pensamientos de que eres consciente no significan nada y de que se encuentran afuera en vez de adentro; luego se subrayó el hecho de que son del pasado y no del presente.2En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presen­cia de esos "pensamientos" significa que no estás pensando en absoluto. 3Esto no es más que otra forma de repetir nuestra afir­mación previa de que tu mente está realmente en blanco. 4Reco­nocer esto es lo mismo que reconocer la nada cuando piensas que la ves. 5Como tal, es el requisito previo para la visión.
4. Cierra los ojos durante estos ejercicios, e inícialos repitiendo para tus adentros la idea de hoy muy lentamente. 2Luego añade:

3Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

4Estos ejercicios consisten, al igual que los anteriores, en escudri­ñar tu mente en busca de todos los pensamientos que puedas encontrar, sin seleccionarlos ni juzgarlos. 5Trata de evitar cual­quier tipo de clasificación. 6De hecho, si te resulta útil, puedes imaginarte que estás viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado personal para ti. 7A medida que cada uno de ellos cruce tu mente, di:

8Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.
9Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.

5. La idea de hoy puede servir, obviamente, para cualquier pensa­miento que te perturbe en cualquier momento. 2Se recomiendan además cinco sesiones de práctica, en las cuales debes escudriñar tu mente durante no más de un minuto aproximadamente. 3No es recomendable alargar ese período de tiempo, y en caso de que se experimente incomodidad el mismo debería reducirse a medio minuto o menos. 4Acuérdate, no obstante, de repetir la idea muy despacio antes de aplicarla concretamente, así como de añadir:

5Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.


"COMENTARIOS A LAS LECCIONES" de Robert Perry y Ally Watson
Instrucciones para la práctica


Propósito: Enseñarte que todos tus pensamientos actuales no significan nada y que, de hecho, no son tus pensamientos reales en absoluto. Reconocer que has estado preocupado con pensamientos que no existen facilitará el camino para descubrir tus pensamientos reales.

Ejercicio: Cinco veces, de un minuto aproximadamente (no más, divídelo en dos partes si te sientes incómodo).
  • Cierra los ojos y repite la idea muy lentamente. Luego añade: “Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo”.
  • Luego busca en tu mente los pensamientos que estén ahí. Evita seleccionarlos o clasificarlos, considerando a tus pensamientos como una procesión extraña sin ningún significado para ti. A medida que cada uno cruce tu mente, di: “Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada”.

Observaciones: Es importante distanciarte de tus pensamientos y observarlos con desapego. No pienses que son diferentes unos de otros en modo alguno. Puede que quieras imaginar que estás viendo un extraño desfile de objetos desorganizados y sin significado. Otra semejanza útil (no mencionada en el Curso) podría ser que imagines que estás observando hojas flotando en un riachuelo.

Respuesta a la tentación: Voluntaria, siempre que tengas un pensamiento perturbador.
   Aplica libremente la idea a cualquier pensamiento perturbador que tengas durante el día, usando la frase: “Mi pensamiento acerca de ____ no significa nada”.

Comentario

La Lección 4 decía “Estos pensamientos no significan nada”, y prometía que el ejercicio se “repetiría de vez en cuando de forma ligeramente distinta”. La lección de hoy es la primera de tales repeticiones. Explica que la razón por la que la idea es verdadera es que:

   Todos los pensamientos de los que eres consciente… no son tus pensamientos reales (1:1-2).  

Eso es muy difícil de aceptar al principio. ¿Cómo pueden mis pensamientos no ser mis pensamientos reales? La lección explica que todavía no tenemos una base de comparación, pero que cuando la tengamos, “no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada” (1:5). Así que una vez más el Libro de Ejercicios nos pide, hasta cierto punto, que por el momento aceptemos esta idea con fe.

Una base de comparación supone que sin tardar mucho experimentaremos nuestros pensamientos reales, y cuando lo hagamos, sabremos que lo que creíamos que eran nuestros pensamientos no eran nuestros pensamientos reales. Es como si durante toda nuestra vida hubiéramos estado comiendo algarrobas creyendo que eran chocolate.  Una vez que saboreas el auténtico chocolate, sabes que las algarrobas no eran chocolate; pero hasta que tengamos una base de comparación, sólo podemos aceptar la palabra de nuestro maestro al respecto.

La diferencia entre la Lección 10 y la Lección 4 está en la primera palabra: “Mis pensamientos” en lugar de “Estos pensamientos”. Además, la lección de hoy no compara nuestros pensamientos con objetos de la habitación como hacía la Lección 4: “Son como las cosas que veo en esta habitación”. Así que en esta lección la importancia se le da a los pensamientos mismos: “Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que piensas que piensas” (2:4).

El tercer párrafo señala los diferentes aspectos de nuestros pensamientos que se han explicado hasta ahora:
  • No significan nada,
  • Están fuera en lugar de dentro de nosotros,
  • Se refieren al pasado en lugar de al presente.

“En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presencia de esos ‘pensamientos’ significa que no estás pensando en absoluto” (3:2). Esto expresa de otra manera la idea anterior de que nuestra mente está simplemente en blanco (L.8.2:4). Antes de que podamos alcanzar la visión, tenemos que aprender a reconocer la nada cuando pensamos que la vemos.

Los ejercicios que se dan, aclaran que de lo que el Curso está hablando se parece en gran medida a las enseñanzas de muchas meditaciones orientales. Lo que se está trabajando es una especie de “desapego de nuestros pensamientos”, convertirnos en “el testigo” o tomar la posición de un observador de nuestros pensamientos. Observamos nuestros pensamientos como si estuviéramos “viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado para ti (4:6).

Un libro que leí sobre la meditación (Despertar Gradual, de Steven Levine, un libro maravilloso) usaba la semejanza de “observar un tren que pasa, cada vagón conteniendo  un pensamiento o grupo de pensamientos. ¡Oh, ahí va un pensamiento de odio! ¡Ahí van unas preocupaciones! ¡Ahí va todo un cargamento de tristeza!”. También usaba la imagen de “observar las nubes flotando en el cielo, representando toda la extensión del cielo a la mente. Levine da mucha importancia a que no nos quedemos pegados a ningún pensamiento y a que no les permitamos que nos arrastren con ellos, pero del mismo modo tampoco los empujamos ni nos resistimos a ellos. Si no significan nada, como dice la lección, no necesitamos responder a ellos en absoluto.

Al hacer este tipo de ejercicio mental, te vuelves consciente de tu mente como algo  independiente de los pensamientos que parecen atravesar por ella. Rompes tu identificación con los pensamientos. Los pensamientos pierden la carga emocional que tienen para ti. Te desapegas de ellos, te des-identificas de ellos. Los pensamientos cada vez van perdiendo importancia, ya no son “gran cosa” para ti. Empiezas a darte cuenta de la enorme extensión de mente en la que estos pensamientos vienen y se van, y te das cuenta de que no tienen ningún efecto sobre ese “cielo de la mente” en el que flotan.

Date cuenta en las instrucciones para la práctica de que el ritmo está aumentando un poco. Se recomiendan cinco sesiones de práctica” (5:2) además de usar la idea durante el día como respuesta a “cualquier pensamiento que te perturbe en cualquier momento” (5:1).

El pensamiento final que se añade  puede ser útil para reforzar nuestra creencia de que lo que estamos haciendo merece la pena. Necesitamos ese refuerzo, ya que la práctica del ejercicio puede producir incomodidad algunas veces. No resulta cómodo decirse a sí mismo repetidas veces: “Mis pensamientos no significan nada”. Puede parecer humillante. Por eso, recordarnos a nosotros mismos que “Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo” (4:3 y 5:5) puede ser un paso necesario para reforzar nuestra motivación y deseo de hacer los ejercicios. El Libro de Ejercicios sabe lo atrincherado que está el ego en nuestra mente, y trabaja con nosotros muy suave y tiernamente en su intento de sacarnos de su posición fija.  

  

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