martes, 23 de julio de 2013

Leccion 204, Un Curso de Milagros



Instrucciones para la práctica

Ver las instrucciones para la práctica del Sexto Repaso

Comentario

Si llevo el Nombre de Dios, soy Su Hijo. Tengo la herencia de la familia de Dios, ¡y qué herencia! No soy hijo de moléculas de ADN al azar. No soy el resultado de la supervivencia de los más aptos en una batalla feroz por dominar en la vida. No soy el resultado de mi familia humana, de mi educación, de mis estudios, de mis fracasos, ni de mi civilización. Lo que soy lo he heredado de Dios Mismo.

Como Hijo de Dios, “no soy esclavo del tiempo” (1:2). No estoy limitado al corto tiempo de la vida de mi cuerpo en la tierra. No necesito muchos años de progreso para alcanzar mi herencia, ya es mía ahora. Tampoco soy el resultado de mi pasado. No tengo que temer al futuro. Estoy libre de todas las limitaciones que el tiempo pueda intentar imponerme.


“No estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas” (1:2). Las leyes del tiempo, del espacio, de la economía, de la salud y de la nutrición, no me gobierna ninguna ley que piense que es fija y que no puede evitarse aquí. Soy Hijo de Dios. Soy espíritu. Soy “eternamente uno con Él” (1:2).  

No hay comentarios:

Publicar un comentario