lunes, 8 de julio de 2013

Amar sin condiciones, Paul Ferrini

LA NECESIDAD DE MILAGROS

Los Milagros son demostraciones de la Mente Divina en acción dentro de tu mente y de tu experiencia. Los Milagros son necesarios como medios de enseñanza, tal como lo fueron hace dos mil años. Todo Milagro es una demostración de que el amor es más fuerte que el miedo.
No subestimes en qué medida tu mundo ha sido creado a partir del miedo. Mira a tu alrededor. Observa tus propios pensamientos. ¿Hay algún lugar donde el temor no haya echado raíces?

No te pido que hagas esto para que te deprimas. Solo quiero que seas realista. Ve las cosas tal como son en tu mundo. Haz inventario de tus propios pensamientos. No puedes venir al amor a menos que tomes conciencia de cuántos de tus pensamientos están basados en el miedo.

Tomar conciencia de tus pensamientos temerosos introduce la posibilidad de una alternativa. Pero, por favor, no intentes remplazar los pensamientos negativos y temerosos con pensamientos positivos y amorosos. Esto solo establece un conflicto en tu mente. Más bien, deja que actúe la conciencia. Simplemente toma conciencia de tu temor y siéntelo

Entonces, cuando lo hayas sentido plenamente, simplemente di: «Padre, ahora estoy listo para atravesar mi temor. Por favor ayúdame». Y estate dispuesto a recibir la ayuda que has pedido. Tu solicitud no será rechazada, te lo aseguro.
Cuando pides ayuda, reconoces que hay un poder mayor que tu temor. También indicas tu deseo de trabajar con ese poder para dejar atrás el temor y los conflictos de tu vida.

Yo haría una sugerencia más. Cuando pidas ayuda, reconoce que estás pidiendo que tus pensamientos sean cambiados. Afirma lo siguiente:

«Padre, estoy dispuesto a cambiar mi manera de pensar con respecto a esta situación. Por favor, ayúdame a ver esto no a través de los ojos del temor, sino como Tú lo ves. Ayúdame a ver esto con un amor igual por mí mismo y por todos los demás».

Esta, hermano mío, es una oración poderosa. Quédate con ella. Descansa en su fuerza y en su paz. Y deja que Dios te responda en cada palabra, en cada gesto y en cada acción. No puedes experimentar el Milagro a menos que estés dispuesto a recibirlo.

Para experimentar el Milagro deben de estar presentes los siguientes factores:

Tienes que saber que lo necesitas.

Tienes que pedirlo sinceramente.

Tienes que estar dispuesto a recibirlo.

Cuando estos tres factores estén presentes, el Milagro se manifestará.
Por desgracia, aunque el Milagro se haya manifestado en tu vida, es posible que no lo sepas. ¿Por qué es así? Porque tienes una idea preconcebida de la apariencia que debe tener. Así, aunque está sentado a tu lado, es posible que no lo reconozcas.

¿De qué sirve un Milagro si no puedes encontrarlo? Si aceptas el Milagro en tu corazón, por favor entiende que tal vez no tenga el aspecto que tú crees que debería tener. Ábrete a su presencia en tu vida y permite que se revele a ti.
Es posible que algunos os preguntéis: «¿Porqué no me concede Dios el Milagro que he pedido?». Es posible que el Milagro solicitado no te libere del temor. Por lo tanto, no es milagroso, y tu miedo simplemente volverá a crear las condiciones que hicieron necesaria la demostración que pediste.

Deja que sea Dios quien responda a tu oración. No intentes decirle lo que necesitas. Él lo sabe mejor que tú. Confía en eso. Ábrete a Su presencia en tu vida. Estate dispuesto a aprender de Él como ejemplo y como maestro. En esta disposición el temor será disuelto. En esta disposición despertarás a tu verdadera naturaleza.

1 comentario:

  1. Hola.

    Quería hacer una pregunta:

    Los tres requisitos que se citan presentes para que se produzca el milagro... ¿no son obvios?

    SABER QUE LO NECESITAS. Es que si no lo sabes qué sentido tiene pedir.

    PEDIRLO SINCERAMENTE. Más de lo mismo.

    DISPUESTO A RECIBIRLO. Si no lo estás, ¿para qué pides?

    Me gusta el texto, pero esas tres condiciones me parecen tan simples que no me cuadran.

    Gracias.

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