domingo, 1 de diciembre de 2019

Diciembre 2019


jueves, 21 de noviembre de 2019

Leccion 332, Un Curso de Milagros


LECCIÓN 332

El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.

1. El ego forja ilusiones. 2La verdad desvanece sus sueños malva­dos con el brillo de su fulgor. 3La verdad nunca ataca. 4Sencilla­mente es. 5por medio de su presencia se retira a la mente de las fantasías, y así ésta despierta a lo real. 6El perdón invita a esta presencia a que entre, y a que ocupe el lugar que le corresponde en la mente. 7Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad. 8Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y propor­cionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.
2. Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo. 2El miedo lo man­tiene aprisionado. 3Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo. 4Padre, queremos liberarlo ahora. 5Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros. 6Yno queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.

"COMENTARIOS A LAS LECCIONES" de Robert Perry y Ally Watson
Comentario

El miedo y la falta de perdón están estrechamente relacionados. Según el Curso, nuestro miedo está basado en nuestra culpa. Nuestro miedo primario es al castigo porque creemos que hemos obrado mal. Nuestra creencia de que hemos pecado produce culpa, y esa culpa produce miedo. El miedo nos “aprisiona”. Es una emoción que paraliza. El perdón, que elimina la culpa, nos libera.

La creencia en el pecado es la ilusión en la que se basa el ego. Todo lo que el ego hace es ilusorio (1:1), y no real. La verdad, con su sola presencia, hace desaparecer las ilusiones del ego (1:2-5). Si existe la ilusión de un muro en frente de nosotros, conocer la verdad (en este caso, que no existe tal muro), nos permite “atravesar” el muro. No hay necesidad de destruir el muro derribándolo, simplemente lo hacemos desaparecer con la verdad.

La verdad acerca de nosotros es que somos inocentes. El perdón no destruye el pecado y la culpa. No tiene que hacerlo. Simplemente los hace desaparecer con la verdad. El perdón invita a la verdad a que entre en la mente “y a que ocupe el lugar que le corresponde en la mente” (1:6).

Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad” (1:7). Cuando estoy afianzado en mi propia culpa, mi mente parece que no puede nada, incapaz de lograr nada en absoluto. No puedo creer en mi propio poder porque creo en mi debilidad. El poder que Dios me dio en mi creación parece que no existe. Parezco frágil, arrastrado por circunstancias que están más allá de mi control.

Cuando practico el perdón, me doy cuenta más rápidamente de la libertad y del poder de mi mente. Cuando me doy cuenta de que la imagen de pecado que estoy viendo en mi hermano es mi propia invención y que puedo elegir verle de manera diferente (que esto está dentro de mi poder, y que no depende de nada fuera de mí) estoy reclamando mi herencia como Hijo de Dios. Con mi perdón libero al mundo de culpa. ¡Tengo el poder de perdonar pecados! Tengo el poder de liberar al mundo de sus cadenas, y ese poder es el poder del perdón.

Leccion 331, Un Curso de Milagros

LECCIÓN 331

El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.

1. Padre, ¡qué absurdo creer que Tu Hijo podía causarse sufrimiento así mismo! 2¿Cómo iba él a poder planear su condenación sin que se le hubiera provisto de un camino seguro que lo condujese a su liberación? 3Me amas, Padre, 4nunca habrías podido dejarme en la desolación, para morir en un mundo de dolor y crueldad. 5¿Cómo pude jamás pen­sar que el Amor se había abandonado a Sí Mismo? 6No hay otra volun­tad que la Voluntad del Amor. 7El miedo es un sueño, y no tiene una voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya. 8Estar en conflicto es estar dormido; la paz, estar despierto. 9La muerte es una ilusión, y la vida, la verdad eterna. 10Nada se opone a Tu Voluntad. 11El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
2. El perdón nos muestra que la Voluntad de Dios es una sola y que la compartimos. 2Contemplemos los santos panoramas que hoy nos muestra el perdón, de modo que podamos encontrar la paz de Dios. 3Amén.

"COMENTARIOS A LAS LECCIONES" de Robert Perry y Ally Watson
Comentario

Recientemente en un grupo de estudio dije que nuestro problema fundamental es que de verdad creemos que somos personas terribles. No confiamos en nuestro propio amor. Una persona expresó su preocupación de que el material del Curso podría usarse para justificar cualquier comportamiento. “Podría ir a robar una tienda de licores porque el mundo es sólo una ilusión y nadie saldría perjudicado excepto en la ilusión. Nada de lo que yo haga afecta negativamente a mi relación con Dios”.

La respuesta directa a esa pregunta es que sólo haces esas cosas en el mundo cuando crees que el mundo es real. Si verdaderamente creyeses que el mundo es una ilusión, no harías tales cosas ni tendrías el deseo de hacerlas.

El miedo a que él haría cosas terribles si creyera que nadie resultaría realmente perjudicado oculta la creencia de que no se podría confiar en la verdad en él. El Curso dice que no creemos que lo que de verdad queremos es bueno. La verdad es que podemos confiar en nosotros mismos. Aunque todavía estamos confusos y desconcertados por la ilusión, no vamos a cometer errores terribles. Es seguro abandonar las limitaciones de la culpa porque verdaderamente somos extensiones de Dios. Pensamos que necesitamos la culpa para refrenar al monstruo dentro de nosotros, Un Curso de Milagros nos dice que la culpa “no tiene ningún propósito” (T.14.III.1:4), y de hecho nos mantiene encerrados en nuestra ilusión del pecado. Esa ilusión acerca de nosotros es el error fundamental. Y continúa diciendo que pensar que el ser ha robado el trono de Dios no es nada por lo que sentirnos culpables: 

No intentes tasar el valor del Hijo de Dios que Él creó santo, pues hacer eso es evaluar a su Padre y juzgar contra Él. Y no podrás sino sentirte culpable por este crimen imaginario, que nadie en este mundo ni en el Cielo podría cometer. El Espíritu Santo sólo enseña que el "pecado" de instaurar un falso ser en el trono de Dios no debe ser motivo de culpabilidad. (T.14.III.15:1-3)

Sólo es “un error trivial” (L.138.11:5). El Amor no se ha abandonado a Sí Mismo. Comparto la naturaleza de Dios que es Amor. Yo no puedo abandonarle, ni Él a mí (1:5).

Es “absurdo” (1:1) creer que yo podría realmente oponerme a la Voluntad de Dios y corromperme a mí mismo. Cualquier aparente corrupción o conflicto entre Dios y yo tiene que ser una ilusión, la prueba de que estoy dormido y soñando lo imposible (1:7-8).

“Conocer la realidad significa no ver al ego” (L.pII.12.4:1). Sin embargo, por raro que parezca, primero tenemos que ver al ego para pasarlo por alto. El ego funciona de una manera oculta, secreta, a escondidas. Se esconde detrás de todo tipo de tapaderas. Primero tenemos que desenmascararlo, ver lo que es, y luego pasarlo por alto, ignorarlo. Mientras no sepamos lo que es nuestro imaginado enemigo, estaremos gobernados por el miedo. Tenemos que llegar al punto en el que podemos ver con claridad: “¡Oh! Sólo es el ego, soy yo pensando que estoy separado”. Luego lo abandonamos.

Cuando por fin hayas visto los cimientos del ego sin acobardarte, habrás visto también los nuestros. (T.11.In.4:2)

Entonces, miremos a nuestro ego sin acobardarnos, sin tenerle miedo, pudiendo ver que sólo es “un error trivial”.

sábado, 14 de septiembre de 2019

SEMINARIO DE PROFUNDIZACIÓN 
DE UN CURSO DE MILAGROS EN MAR DEL PLATA, ARGENTINA:

Con profunda alegría invitamos a todos a un nuevo Seminario de Un Curso de Milagros facilitado por Patricia Besada en el mes de Noviembre en la ciudad de Mar del Plata.
En este seminario: "Sueños de culpa, Espíritu de paz" se examinarán el origen y la naturaleza de la culpa y su deshacimiento a través de la práctica del perdón.
Los que estén interesados pueden comunicarse con los contactos de la imagen para recibir más información.
De ser posible, compartan y difundan entre amigos y conocidos.
Atentamente, MARINA & JORGE